El 75% de los conductores españoles ha conducido de manera subconsciente en alguna ocasión

MADRID, 16 de Noviembre de 2011.

El 75% de los conductores españoles ha conducido de manera subconsciente en alguna ocasión, mientras que el 25% de los conductores españoles lo hace de forma habitual. De éstos, el 6% conduce de manera subconsciente siempre o casi siempre. Por su parte, el 25% de los conductores españoles nunca conduce de manera subconsciente. Es decir, que de cada cuatro conductores españoles, la conducción subconsciente es frecuente en uno de ellos, es conocida pero no habitual en dos y es algo muy raro y casi desconocido para un conductor.

La frecuencia de conducción y los trayectos habituales son los dos aspectos que más influyen en la activación de la conducción subconsciente. Y ésta se da en más casos entre los conductores que cogen el coche a diario (26%) que entre los que conducen unos pocos días al mes (15%). Por su parte, la relación entre la frecuencia de conducción y tener un trayecto habitual es muy estrecha, habiendo un 71% de los conductores que cogen el coche cada día que lo hacen por un trayecto habitual, sin importar si éste es largo o corto.

Estas son algunas de las conclusiones recogidas en el estudio La influencia de la conducción subconsciente en la seguridad vial”, realizado por Attitudes en colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona con motivo de la organización de la 10ª Jornada de Reflexión de Attitudes que, bajo el título ¿Cómo he llegado hasta aquí? La influencia de la conducción subconsciente en la seguridad vial”, se celebró en Madrid el pasado 26 de octubre. Se trata de un estudio pionero en alguno de sus apartados que, entre otros, recoge los resultados de una innovadora prueba experimental realizada con conductores con el sistema eye tracker Tobii Glasses, que ha permitido conocer mejor cómo se produce el proceso de conducción subconsciente en entornos reales de tráfico.

Pero ¿qué es y qué provoca la conducción subconsciente?

La conducción subconsciente, que suele aparecer a partir de los 3 años de experiencia en la conducción, consiste en conducir sin conciencia plena, atenta y reflexiva a lo que sucede durante la conducción. Una vez superada la fase de aprendizaje del proceso, nuestra mente consciente pasa muchas tareas a la mente subconsciente, de forma que el acto de conducir pasa a ser casi automático, sobre todo cuando se circula con frecuencia por los mismos itinerarios y se reproducen los mismos hábitos en la conducción.

Los conductores que experimentan conducción subconsciente manifiestan que en ese estado pueden cometer errores de tipo táctico o estratégico, maniobras equivocadas o errores en la ruta. Las consecuencias más comunes es reaccionar más tarde de lo normal o llevar a cabo alguna imprudencia. Así lo expresan el 62% de los encuestados, al considerar que la conducción subconsciente incrementa considerablemente el tiempo de reacción ante una situación no esperada.

Por otro lado, la importancia de las imprudencias no radica tanto en la frecuencia con la que se producen como en el tipo de imprudencias más frecuentes cometidas por los conductores que experimentan conducción subconsciente: cruzar un semáforo en rojo, circular con exceso de velocidad y girar en dirección contraria. En el primer caso, por ejemplo, se ha detectado que el porcentaje de los conductores que ha cruzado un semáforo en rojo en alguna ocasión estando en esa situación ha sido del 12%.

Los conductores que experimentan conducción subconsciente también se caracterizan por realizar conductas de riesgo como: conducción a más velocidad de lo permitido, el no respeto por la distancia de seguridad y la utilización del teléfono mientras se conduce. A la vista de estos datos, y de que el 77% de los conductores españoles considera la conducción subconsciente como un riesgo para la seguridad vial, la pregunta es ¿por qué no tienen muchos más accidentes las personas que conducen subconscientemente?

Porque la conducción subconsciente reduce la atención a la conducción en sí pero no necesariamente la vigilancia general ante posibles riesgos, ya que si ocurre algo que es interpretado como peligroso, la conducción subconsciente desaparece. Tal y como afirman los conductores que han experimentado este tipo de conducción, las principales situaciones que les han hecho reaccionar en alguna ocasión están relacionadas con la realización de actuaciones o maniobras peligrosas efectuadas tanto por ellos mismos como por el resto de conductores, frenada brusca del coche de delante (20%) o un adelantamiento muy justo de otro vehículo (9%). Otra razón por la que la conducción subconsciente no causa más accidentes es que se produce en situaciones de poco riesgo percibido.

Y aunque la conducción subconsciente es inevitable, los conductores españoles que conducen de esa forma piensan que sí se debe actuar para reducir sus efectos. Por ejemplo, el 85% de ellos creen que los vehículos deberían incorporar sistemas de seguridad para detectarla, o el 65% que opina que la Administración debería tomar medidas de prevención y educación relacionadas con la misma.

Distribución territorial de la conducción subconsciente

Por comunidades autónomas, Madrid es la comunidad autónoma en la que se experimenta con mayor frecuencia la conducción subconsciente, seguida de País Vasco y la región de Murcia. Por el contrario, Galicia, Extremadura y Aragón son las comunidades autónomas que tienen menos episodios de conducción subconsciente.

Y el perfil del conductor subconsciente español del conjunto de las comunidades autónomas sería el de hombre o mujer (indistintamente), de 35 a 45 años, que vive en entornos urbanos, con estudios medios o altos, una experiencia de conducción superior a los 3 años, que conduce prácticamente a diario y realiza el mismo trayecto de manera habitual, especialmente para ir a trabajar o estudiar.

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