8ª edición – ¡La calle también es mía! Los niños, las ciudades y la seguridad vial

MADRID, 28 de Octubre de 2009.

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Si hay un referente que ha estado presente, directa o indirectamente, en la temática de las diferentes Jornadas de Reflexión de Attitudes, éste ha sido el de la educación vial.

Y no nos referimos tan solo a la adquisición de un conjunto de conocimientos aprendidos en las aulas de los colegios o autoescuelas. Nos estamos refiriendo a un concepto más amplio de lo que creemos nosotros que es la educación vial, tanto a nivel educativo como social.

En el primer caso, la educación nos permite desarrollar una labor de prevención a partir de la adquisición de unas normas, hábitos y actitudes de comportamiento generadas básicamente en el entorno educativo de la familia y la escuela. En el segundo caso, el entorno social nos condiciona nuestros hábitos de convivencia, de autonomía y de responsabilidad vial. Una convivencia basada en los derechos y deberes de los ciudadanos; una autonomía personal basada en el civismo que supone el respeto de las señales y las normas; y una responsabilidad basada no sólo en el orden sino también en la solidaridad, la tolerancia y la libertad.

Unos hábitos y actitudes para toda la vida, en una educación a desarrollar a lo largo de todo un ciclo vital que se inicia en la etapa infantil. En ese sentido, creemos que la educación vial no solo se ha de justificar desde el punto de vista del desarrollo personal del niño, sino que ha de servir también para el desarrollo de un proyecto de sociedad más humano, y por reincidente que pueda parecer, más social. Y en ese contexto social, la influencia que el entorno urbano ejerce en la personalidad vial del niño es fundamental para su posterior desarrollo personal.

Y ese es el punto concreto que abordamos en la 8ª edición de las Jornadas de Reflexión Attitudes: ¿Cómo influyen las actuales ciudades en la educación y la seguridad vial de los niños españoles? ¿Qué influencia ejercen en los niños, desde el punto de vista de la seguridad vial, unas ciudades pensadas exclusivamente para satisfacer las demandas y necesidades de los adultos? ¿Existen todavía puntos de encuentro e intercambio social que los niños puedan compartir? ¿Conocen los niños sus calles, sus barrios, sus ciudades? ¿Juegan los niños en las ciudades actuales? ¿Salen a jugar a la calle? ¿Van solos o acompañados a la escuela? ¿Tienen puntos de referencia? ¿Se tiene en cuenta la opinión de los niños para planificar las ciudades? ¿Sería factible contar con la opinión y la participación de los niños?

Y cómo las ciudades no dejan de ser una expresión de lo físico, quisimos complementar todos esos aspectos con el rol que ejercen en los niños otros parámetros sociales como son los comportamientos individuales y sociales que se dan en ellas, así como la influencia de los medios de comunicación y de los videojuegos, y de todas aquellas personas y agentes que tienen una incidencia directa sobre los niños.

Estos son algunos de los aspectos a los que se intentaron dar respuesta en esta 8ª edición de las Jornadas de Reflexión que organizó Attitudes, proponiendo medidas e intervenciones de carácter no sólo educativo sino dirigidas también a modificar aquellos aspectos del entorno urbano con más influencia en el desarrollo cognitivo y social de los niños y de su aplicación en el ámbito de la educación y la seguridad vial.

  1. Muy intereseante e instructiva las jornadas. Tanto las mesas de debate como la exposicion de la periodista americana. Perfecta de la conduccion del presentador. Gracias un año más.

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