Hablamos con… Dra. Marta Ozcoidi, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina de Tráfico.

MADRID, 2 de Junio de 2009.
entrevistajunio2009

“Cuanto mayor es el nivel de prevención vial de una sociedad, menor será el impacto del riesgo vial”

Marta Ozcoidi Val es Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza y Doctora en Tráfico y Seguridad Vial por la Universidad de Valencia.
Directora de un Centro de Reconocimientos Médicos para la Obtención y Renovación de las Licencias y Permisos de Conducir en Huesca, la Dra. Marta Ozcoidi es actualmente miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina de Tráfico (SEMT), donde es Coordinadora  de Formación Continuada.

Autora de numerosos trabajos centrados en la salud y al conducción, es también colaboradora del Grupo de Seguridad Vial y Accidentes de  Tráfico de la Universidad de Zaragoza I3a.

¿Cómo afecta la actual situación de crisis económica en la conducción?
Los factores implicados en la siniestralidad vial (vías y entorno, vehículos y personas) pueden verse afectados en una situación de crisis. Si la renovación o el mantenimiento de vías y vehículos no son adecuados, las condiciones de seguridad se ven afectadas. El factor humano solo o en compañía de los otros factores es el responsable de gran parte del riesgo vial, por tanto si se modifican los mecanismos de prevención del riesgo, éste puede verse afectado.

Para atribuir incremento de riesgo vial a la crisis debemos identificar los factores que están modificando el riesgo. En mi opinión estos factores no se han analizado lo suficiente y se ha extendido el efecto de la crisis general sin haber objetivado sus efectos en este campo.

¿Cree que la situación de crisis puede provocar un aumento del número de accidentes de tráfico?

Teóricamente pueden aumentar si se vieran afectadas las condiciones de seguridad vial. Las repercusiones económicas negativas se relacionan con inquietud, ansiedad, inestabilidad,…etc., lo que conlleva un malestar psicológico que puede repercutir en el riesgo vial.

Parece lógico pensar que la crisis podría disminuir el número de desplazamientos. Y que los factores de seguridad de los que se desplazan estén menos cuidados. Pero, ¿qué indicadores de siniestralidad estamos utilizando para afirmar que la crisis está afectando a la seguridad vial? Sería conveniente plantear análisis de riesgos para poder cuantificar el impacto de la crisis en este campo.

¿Todos los efectos de la crisis en la conducción son negativos, o por el contrario puede darse algún efecto positivo?

Si la crisis origina bajo consumo, éste teóricamente puede conllevar a disminuir el número de desplazamientos (laborales, personales, de ocio, etc.) y por tanto a reducir el riesgo. Si la crisis teóricamente hace que se reduzca el ocio, los desplazamientos por ocio deben disminuir, pero no parece que se reduzca el riesgo por este razonamiento. La crisis, sin duda, puede servir de excusa para acumular efectos negativos aunque éstos deben ser medidos para poder justificarlos.

Según un estudio sobre la Salud Vial de Attitudes, los conductores españoles dejan de conducir ante molestias físicas pero son más reacios hacerlo ante las de origen psíquico. ¿A qué cree que responde esta conducta?

La actividad de conducir sigue estando considerada en la opinión de la gente, en general, como una tarea de habilidades, pero queda pendiente el esfuerzo de seguir concienciando a la sociedad del trabajo psicofísico que conlleva la conducción de vehículos. Esta falsa apreciación hace que se obvie el riesgo derivado de cualquier dificultad psicológica aguda o crónica, de origen propiamente psíquico o secundario a proceso orgánico.

Por otra parte, el desconocimiento de los efectos secundarios de los medicamentos de alta demanda social con efectos psicótropos sobre la conducción, como: analgésicos, antiinflamatorios, hipnóticos, ansiolíticos, etc. también puede estar contribuyendo a incrementar el riesgo vial  debido a esta causa.

¿Existe algún mecanismo de control para retirar el carnet a las personas que estén incapacitadas para la conducción temporalmente por motivos psicológicos o físicos? ¿Cree que una medida de este tipo es adecuada?

De la misma manera que existen enfermedades de declaración obligatoria, debieran existir mecanismos de control temporal de la aptitud para conducir, especialmente entre los conductores profesionales. Y es que puede darse la paradoja de que un conductor profesional esté de baja laboral o le hayan concedido una incapacidad profesional (como conductor) y esté llevando un servicio voluntario de transporte de enfermos en ambulancia, bombero voluntario, o haga horas laborales sueltas como repartidor, etc.

En las situaciones de incapacidad laboral (temporal o permanente) se debiera considerar en qué manera pudieran verse afectadas las capacidades psicofísicas para conducir, y si fuera el caso restringir, limitar, incapacitar o condicionar temporalmente el permiso de conducir.

¿La crisis puede afectar por igual a los conductores españoles que a conductores de otros países?

Si la crisis económica afecta por igual, no hay razón para que el riesgo sea mayor en nuestro país, salvo que los mecanismos de prevención sean más efectivos en otros países y se mantengan unos niveles de seguridad más elevados, mediante control de los riesgos que puedan verse afectados por la crisis.

¿Nos podría explicar alguna iniciativa positiva relacionada con la medicina en el tráfico en otros países que sería interesante aplicar en España en una situación como la actual?

Aplicar un sistema de autorregulación por enfermedad de los permisos de conducir semejante al sistema inglés, dónde el conductor que presente alguna enfermedad (física o psicológica) que afecte a la seguridad vial, debe cumplimentar un cuestionario donde informa a la administración de su situación de enfermedad.

También se podría regularizar el posible compromiso que pueden asumir los trabajadores conductores que conducen mientras están en baja laboral (como conductor) por enfermedad, aportando soluciones de limitación, incapacitación o condicionamiento temporal del permiso de conducir, hasta el alta laboral. Otra posibilidad sería la de utilizar programas protocolizados de prevención de riesgo vial desde el ámbito de la salud laboral.

En nuestro país, se podría aprovechar la labor de los Centros de Reconocimiento de Conductores, obligando a los profesionales (médicos, psicólogos) de dichos centros a evaluar a los conductores siguiendo protocolos de valoración. Y registrar estos datos (sometidos a sistemas de protección), para su posterior utilización por parte de los organismos de la administración involucrados en la prevención del riesgo vial.

¿Qué consejos se podrían dar, en la coyuntura actual, a los conductores españoles?

Cumplir las normativas en materia de seguridad vial; informarse de las posibilidades de riesgo ante sus propias condiciones psicofísicas, e intentar utilizar sistemas y recursos propios para combatir el riesgo.

En el caso de padecer enfermedad y estar bajo el consumo de medicamentos, estar informado de las advertencias de riesgo propias en cada caso. Si somos capaces de reducir el riesgo individual, podremos reducir el riesgo social. Cuanto mayor es el nivel de prevención vial de una sociedad, menor será el impacto del riesgo vial como pago al tributo negativo de la tecnología y modo de vida actuales.

  1. Está muy bien las palabras de la Dra Marta, hay muchos conductores profesionales irresponsables que se lanzan a la carretera tomando farmacos y en tratamiento psicologico, poniendo en peligro a ellos mismos y a los demás. Yo soy conductor profesional y llevo meses sin conducir ningún vehiculo, no me encuentro capacitado ni con valor para hacerlo. Estoy en tratamiento psiquiatrico con antidepresivos y ansioliticos, además de analgesicos y sintrom, creo que conducir en este estado es poner en peligro a la sociedad, hay que ser responsables en la vida y mirar por los demás.El dia que mi trastorno psicologico remita y los médicos me lo aconsejen, empezaré a llevar mi coche particular en trayectos cortos y acompañado, ya que a nivel profesional no creo que me dejen conducir nunca más.Pues sufrí in Ictus isquemico que me ha generado un trastorno mixto ansioso-depresivo(trastorno de adaptación) y sd vertiginoso preriferico.

    Saludos cordiales y gracias a la Dra por su información.
    Abelardo.Granada.

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